Apruebo o Rechazo, El futuro de Chile en Jaque

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Llevo tiempo sin escribir una columna, pero la coyuntura lo amerita; al menos invitar a la reflexión, pensar e informarse.

Acá se vendió la Constitución por un gobierno incapaz de garantizar la seguridad y el orden, y cuando la Nueva Mayoría preparaba un golpe blando para sacar al negligente presidente Piñera, salió el entonces ministro del Interior a ofrecer lo que fuera y así comenzó este proceso: por medio de la violencia y delincuencia llegamos a un plebiscito que nadie pidió, con el total apoyo de ChileVamos (UDI, RN, EVO).

Lógicamente, los políticos han vuelto este plebiscito una medición de fuerzas cuyo carácter es partidista. Los que votan Apruebo son de izquierda y quienes votan Rechazo son de derecha, no hay matices, es blanco o negro. Curioso es al menos escuchar a quién firmara la actual Constitución y la reformara en su gobierno, Ricardo Lagos, que él votará Apruebo. Y el rey del pituto, también firmante de la actual Constitución, Francisco Vidal; y así, suma y sigue.

¿Se puede reformar la Constitución? Por supuesto. ¿Se debe partir de cero, con el peor Congreso de la historia, una tremenda crisis económica y una pandemia equivalente a una guerra mundial? Yo creo que no.

En Chile, producto de esta estupidez de plebiscito, vendrá una profunda crisis social y económica. Algo que los políticos no dimensionan y si hoy tenemos cerca de 3 millones de cesantes, pymes y comercios cerrando a diario, el triunfo del Apruebo será la guinda de la torta para que nuestro país vuelva camino a la servidumbre. No habrá inversión en 2 años; sin inversión no hay crecimiento, sin crecimiento no hay empleo y sólo aumentará la pobreza.

Por supuesto que hay prácticas impresentables y abusos, colusión y seudo-empresarios que financiaron a los políticos y se volvieron intocables; políticos corruptos, gastos innecesarios e impuestos excesivos, además de un ejército de empleados públicos. Eso no lo cambiará una nueva Constitución, eso lo cambiarán buenas políticas públicas y un Estado austero.

Si gana el Rechazo ¿Quemarán nuevamente todo? Y si gana el apruebo ¿Quiénes serán los constituyentes? ¿Usted cree que las personas comunes y corrientes? Claramente no. Serán Pablo Longueira, Carolina Tohá, Josefa Errázuriz, Nicolás Eyzaguirre…; es decir, los mismos de siempre y entonces tendremos que mantener al Senado, La Cámara de Diputados y los Constituyentes. Es decir, gastaremos parte importante de los siempre escasos recursos para pagar a más políticos (los políticos más caros del planeta).

Votar Apruebo es una opción legítima, pero en mi opinión es justificar a los políticos que no hicieron nada o muy poco en más de 30 años en el poder, según ellos por culpa de la Constitución ¿No se podía subir la cotización del 10% al 14%? ¿Fue imposible mejorar la educación estatal con el exorbitante presupuesto del Mineduc? ¿Es muy difícil entregar los recursos a las familias y que ellas eligieran el colegio de sus hijos? ¿No se podía subir el pilar solidario a medida que aumentaba el PIB per-capita? ¿Era inconstitucional fiscalizar y meter presos a los dueños de las empresas que se coludieron y también a los políticos corruptos? ¿Fue imposible tener buenos consultorios y una salud decente en el sector estatal? ¿En 30 años no lo hicieron y ahora lo harán? De todos los puntos mencionados ¿Dónde prohíbe eso la actual Constitución?

Yo, si hay plebiscito votaré Rechazo porque todos los temas fundamentales se solucionan legislando, con menos y mejores políticos. Y especialmente porque no le daré más poder al Estado y a los políticos de siempre (que sólo se han enriquecido y asegurado su futuro).

Por último, venden una Constitución hecha en democracia ¿Cuál democracia? Una donde unos pueden destruir y quemar la propiedad de otros, donde llegan al Congreso personas con un 1% de votación, donde el poder judicial no mete preso a nadie y los ciudadanos pacíficos vivimos encerrados, y donde una minoría de idiotas pueden perjudicar la calidad de vida de la inmensa mayoría de los Chilenos, cortar el tránsito, impedir la libre circulación, atacar a quien piensa distinto… Eso no es democracia.

José Francisco Cuevas V.
Economista